
Producto de nuestras negativas y reservas, son muchas las oportunidades que dejamos pasar por nuestro lado y ni siquiera nos damos cuenta. Un factor muy importante para que esto suceda es la prevención negativa que muchos ciudadanos tenemos de confiar en los demás, que ni siquiera volteamos a mirar para darle la hora a cualquier peatón que necesita de este servicio. Aunque no queramos, este tipo de comportamiento contribuye a que cada vez la gente sea más huraña y esquiva, que vive pesimista hasta para sonreírle a los demás. Bien valdría la pena, a nivel de cada quien aflojarse la correa y ser más abierto, más simpático con los otros, dispuesto a ser atento y cordial con la gente, es decir, no todo lo que se me acerca es que viene a robarme o agredirme. Esto de recuperar la confianza colectiva, es una tarea de convicción y acción, para que cada día seamos más los que hacemos el bien para cambiar la mentalidad generalizada hacia los demás, y no vivir prevenidos hacia todos sin discriminar y recordemos que somos más los buenos que los malos y corruptos.
La chismografía, la envidia y la pobreza de los que sienten y mantienen estos antivalores, no puede ser mayor que la masa de la población que anhela vivir permanentemente en paz y armonía con sus semejantes, tanto en el hogar como con sus vecinos, de modo que tanto en el barrio como en la familia vale la pena darlo todo para que nuestro pequeño mundo sea un remanso de paz en donde quepamos todos para el beneficio de la humanidad, en donde emularán nuestro ejemplo, donde cabemos muchos, y allí habrá chance para todos , de manera que las oportunidades sean iguales, en donde alcancen para los interesados en igualdad de condiciones, y así todos podemos vivir sin envidias ni rencillas que obstaculicen los Derechos de nadie y todos vivan felices porque no existen roscas ni prebendas gratuitas para nadie, en cambio si habrán las herramientas necesarias para trabajar , con apertura libre en donde todos tengan la libertad de proponer y entre todos se congratulen los resultados de cada quien, como en un verdadero trabajo en equipo en donde nadie es más, y todos se están apoyando, disfrutando los triunfos de cada quien y los gozan con un verdadero sentido de pertenencia entre hombres y mujeres.
Así las cosas, hombres y mujeres en igualdad de condiciones harán equipo, no para competir a ver quién es el mejor sino para que todos disfruten los logros totales, y descubran que el triunfo es del colectivo, porque han abolido los afanes de competencia y el vivir en armonía con sus compañeros, sean iguales, en donde todos disfrutamos el triunfo de todos, que servirá para que en general lo puedan utilizar en equidad de condiciones.
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