
Adaptarse a cualquier cambio es un proceso que se logra como cualquier otro, con preparación y ganas de conseguirlo. Definamos cambio como la modificación de una o varias conductas, por parte de cualquier ser humano. Para que un cambio funcione es conveniente estar de acuerdo con que se necesite y se produzca ese cambio, y que él o los beneficiarios se adapten. Desde que nacemos venimos matriculados en la escuela del cambio, en ese proceso que nunca para, ni interna ni externamente. Lo único que lo detiene es lo inevitable, la muerte.
Llegamos a este mundo con el cerebro desocupado, listo a ser utilizado, para bien o para mal, o ser abandonado. En este proceso entran a jugar distintas variables internas y externas que poco a poco van moldeando la personalidad de todo ser humano, y la resultante es la individualidad de cada persona, lo cual viene a ser como su carta de presentación, y con ella tendrá que defenderse a lo largo de su existencia, y en los diferentes campos de la vida.
La adaptabilidad será mejor o peor en cada ser humano, dependiendo de su capacidad y aceptación al cambio, más su tipo de personalidad. Es así como a las personas introvertidas se les dificulta más hacer relaciones sociales, en cuanto que a las personas extrovertidas les es más fácil porque de alguna manera tienen más seguridad en sí mismas.
La adaptación al cambio es un proceso, no se consigue por obra y gracia del espíritu santo…y no tiene nada de imposible para ser alcanzado por cualquier persona, especialmente cuando está convencido de querer hacer algún cambio en su vida. No se trata de decir que la introversión es mejor que la extroversión, o viceversa, lo importante es que uno se sienta bien con el tipo de personalidad que tenga, y que con ella sea capaz de solventarse interna y externamente en sus relaciones intrapersonales, y en sus relaciones interpersonales, y que tan adaptativo soy al cambio que tenga que afrontar en las distintas circunstancias a lo largo de la existencia, sin meterse mentiras.
La adaptabilidad será mejor o peor en cada persona, dependiendo de la gestión al cambio que se presenta en cada quien para prever, analizar, afrontar y adaptarse a los cambios.
El tipo de personalidad determinará y será un predictor clave para el éxito o fracaso de cada situación, adaptándose a los daños potenciales, y aprovecharse de las oportunidades o gestionar las consecuencias.