Todos nos estamos relacionando permanentemente, unos más, otros menos, conforme sea cada quien. Algunos son los que están activos permanentemente. Son aquellos a quienes se les facilita interactuar con los demás; en su personalidad casi que no existe la pena, el temor o el miedo a compartir con los otros seres iguales o mayores a él. La sociedad, de una u otra forma es como si nos impusiera normas o patrones de conducta que tenemos que seguir para poder estar “in”. Este tipo de afirmaciones sin embargo rigen el comportamiento de muchas personas. Con la velocidad con que estamos andando en este mundo tan acelerado, muchas veces no nos damos cuenta de nuestros procederes, mientras caminamos con distintos afanes o direcciones. La gente camina hacia adelante porque ve a los demás que lo hacen.
Realmente el mundo es muy impersonal, sobre todo en ciudades grandes de bastantes habitantes, como lo son la mayoría de ciudades colombianas. Ya es hora de que cada quien se examine a conciencia de cuales son aquellos déficits o excesos que tiene en su personalidad que le están impidiendo estar bien en todos los campos de la vida, que le permitan llevar una vida equilibrada. De esta manera entonces buscar la ayuda necesaria, para lograr encontrar los correctivos que le permitan conseguir los modos y espacios adecuados para poder motivarse a hacer lo necesario, en aras de alcanzar los objetivos buscados en sus proyectos individuales o grupales.
Es muy probable que su nuevo proceder también actuará como ejemplo para muchas otras personas, empezando por familiares y compañeros de trabajo que se darán cuenta como su comportamiento general irradiará a varias personas a su alrededor que ven con admiración su cambio de proceder, su tranquilidad para relacionarse adecuadamente y su alegría permanente en sus relaciones interpersonales, y en los quehaceres de la vida cotidiana. De esta manera nos podemos fijar que lo que cambia es su actitud, su comportamiento, y su capacidad, porque ve a los demás que lo hacen. De esta forma estamos logrando estar bien, estable en todos los campos de la vida, que nos permitan realmente llevar una vida sana, equilibrada.
Así se darán cuenta como su comportamiento general irradiará a varias personas a su alrededor, que ven con admiración su cambio.