
Las culturas precolombinas Muisca, Quimbaya y Tairona, sus valores simbólicos y autóctonos, sirvieron de inspiración para que un artesano cucuteño incursionara en la joyería.
Las prendas que elabora a mano, Jerson Rossenberg Infante Velásquez, de 34 años, se destacan por su calidad conceptual, estética y finos acabados.
Él, gracias a este trabajo, se convirtió en uno de los beneficiarios del programa Emprende Cultura, que entregará recursos a innovadores que le apuestan a la generación de industrias culturales en el país, uno de los pilares de la gestión de la ministra Mariana Garcés Córdoba.
Jerson, desde hace 14 años, se gana la vida como artesano. En 2006, incursionó por primera vez en la orfebrería y con el paso de los años ha perfeccionado la técnica de la filigrana precolombina.
Los aretes, collares, pulseras, tobilleras, solitarios y llaveros, los fabrica en acero y plata. Recientemente incursiona en los enchapes con oro de 18 quilates. En el mercado, sus productos se consiguen desde $10.000 y el costo varía dependiendo del producto.
Jerson, junto con 39 artesanos innovadores de Cúcuta, hicieron parte del programa Emprende Cultura, ejecutado en 50 municipios de Colombia desde hace dos años.
La iniciativa, liderada desde el Ministerio de Cultura, fue concebida en 2012, con la presentación de un proyecto al Departamento de Prosperidad Social (DPS) para beneficiar a artesanos víctimas de la guerra o en condición de pobreza extrema.
De acuerdo con Carlos Andrés Camargo Gaviria, asesor del programa, se consiguieron $15.000 millones y se articularon con el Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación (Colciencias) para fortalecer la innovación social en el país.
Fases de formación
En Colombia accedieron a las jornadas de capacitación y asistencia técnica 2.000 artesanos. En cuatro fases avanzó el proyecto. La primera, que tuvo como aliada a la Corporación Somos Más, fue de identificación de actores.
En la segunda, de formación para el desarrollo humano, la Universidad del Norte ejecutó talleres. Seguidamente, la Universidad de Antioquia hizo el acompañamiento pedagógico para la formulación del proyecto de cada participante.
Producto de ese trabajo se seleccionó a los 300 mejores artesanos, entre ellos tres de Cúcuta, quienes están en la última fase del proyecto y recibirán apoyo técnico y económico para industrializar las incipientes empresas.
En la cuarta etapa, con el apoyo de red Adelco, se pondrán en marcha los emprendimientos. De acuerdo con Camargo Gaviria, los recursos para cada artesano son de $20 millones. De la cifra $13 millones son para materiales, maquinaria y envío, y el restante para acompañamiento durante tres meses.
Los recursos no son reembolsables. El cucuteño Jerson Rossenberg argumentó que en los dos años de capacitación aprendió a mejorar la parte administrativa y que con la maquinaria las joyas quedarán con mejores acabados.
En la ciudad también resultó beneficiario Francisco Fajardo Hernández, con el proyecto ‘Memoria viva Colombia’.
Reciclando para crear arte
En una humilde vivienda del barrio Santander, de Villa del Rosario, se gesta uno de los proyectos más creativos de Emprende Cultura.
Yamile Mojica Delgado cuenta que ingresó al programa por invitación de la Unidad de Víctimas. Ella le apuesta a la creación de objetos decorativos con productos reciclables como el cartón, con el que elabora jarrones, pebeteros, cortinas, percheros y gallinas para poner los huevos.
Además de lámparas, donde el 80 por ciento es cartón. Con semillas y retal de cuero decora.
Yamile incursiona en el mundo de las artesanías desde hace 10 años. “Reciclando aprendimos a crear y con los talleres de Emprende Cultura concebimos que nuestras ideas pueden convertirse en industrias culturales”.
De las jornadas formativas Yamile dice que lo más interesante fue aprender a darle un valor real a los productos, no por inercia como generalmente lo hacía.
“Para ello debe basarse en una cotización, en los acabados y en la calidad de los productos. Además, entendimos que estando legalizados podemos acceder a recursos del Estado y ser más competitivos”.
Una vez reciba la maquinaria para agilizar los cortes y producir en masa, abrirá un local para exhibir la mercancía y empezar a generar empleo.
La brújula cultural
Una de las herramientas más valiosas con las que cuenta el programa de emprendimiento es ‘La brújula cultural’, que permite a cualquier colombiano conocer los avances del proyecto y datos curiosos de los 50 municipios donde se desarrolló.
Ingresando al portal www.emprende-cultura.co/brujula-cultural, se puede acceder a un directorio de los productos artesanales que se ofertan en las regiones.
Además, se pueden conocer las festividades culturales y una descripción del contexto de cada municipio en áreas como necesidades de los artesanos y fortalezas.
Para el caso de Cúcuta, allí se consignan datos curiosos como que las artesanías representan el 24,1 por ciento de las actividades culturales. Seguido está la gastronomía, la danza, la moda y la música.
En cuanto a necesidades están las fuentes de financiación, la compra de materiales, la asesoría empresarial y la capacitación.
Para ofrecer los productos, como la mayoría no tienen puntos de venta fijos, se utilizan las redes sociales y el voz a voz con amigos y parientes.