
Hace seis años cuando se cumplió la primera edición de la Fiesta del Teatro, las salas permanecían casi vacías y el reto era formar públicos. Hoy, cuando el festival está consolidado y la ciudadanía acude masivamente a las salas, el interrogante son los recursos para sostenerlo.
Esta noche llega a su fin la VI Fiesta del Teatro de Cúcuta y se baja el telón indefinidamente para este evento cultural, uno de los más importantes en la frontera y el que más público congrega.
En las cinco ediciones anteriores ha reunido a 20.000 espectadores y este año, en 21 funciones, la cifra es de 6.700 asistentes.
De acuerdo con Nancy García, directora de la Corporación Cultural Frontera Aire y promotora del festival, cuando las funciones se acaban quedan las deudas y con el tiempo se olvida lo duro que es montar un evento de esta magnitud, avivándose las fuerzas para trabajarle a otra edición.
Sin embargo, el panorama este año es diferente y García dijo que la Fiesta del Teatro tendrá un receso de varios años y que se volverá a hacer cuando se consiga el presupuesto completo y exista más apoyo.
A manera de anécdota García contó que este año se visitaron 60 empresas y solo seis, que equivalen al 10 por ciento, apoyaron la Fiesta del Teatro. “Siempre hemos tenido el apoyo de las Secretarías de Cultura, pero el costo del festival es elevado y los recursos se quedan cortos”.
Para esta edición se reunieron $59 millones y el presupuesto inicial era de $80 millones. Con ese dinero se cubre la alimentación de los artistas, el aporte económico para los grupos y la producción, que es lo que más demanda recursos.
“Tenemos pocas salas de teatro y para utilizarlas debemos alquilar sonido, iluminación, mobiliario para escenografía y en espacios como la Quinta Teresa, la tarima”, dijo.
Las Secretarías de Cultura de Cúcuta y del departamento han manifestado su interés de seguir apoyando el festival. Sin embargo, García dice que desafortunadamente los funcionarios son de paso y en diciembre culminan las actuales administraciones, lo que equivale a comenzar de cero.
“Para reactivarlo debemos tener la certeza que será sostenible, que el público tenga la conciencia de pagar por ver teatro y que las instituciones creen una bolsa de estímulos para que los recursos no se entreguen a dedo”.
El crítico venezolano Carlos Rojas, quien desde hace tres años le sigue la pista a la Fiesta del Teatro de Cúcuta, calificó de lamentable la no continuidad por tanto es un festival maduro, organizado y que ha tenido un crecimiento escalonado.
“Hemos venido trabajando en crear un circuito entre el festival de Cúcuta con los que se hacen en Venezuela y México, para que los artistas se presenten en estos tres países y tengan más garantías”, dijo Rojas.
Para él, los cucuteños deben defender el festival e hizo un llamado para que las empresas e instituciones públicas financien estos eventos, los cuales son expresiones culturales que aportan al crecimiento de la sociedad.
García agradeció a Yaneth Castellanos y a todos los que la han apoyado en la titánica labor de la Fiesta del Teatro e invitó al cierre hoy a las 7 de la noche en la Quinta Teresa con el africano Gorsy Edú.