En aras de mitigar la extrema pobreza, la desnutrición entre la población infantil y la crisis alimentaria de los últimos años, la Fundación Red de Mujeres del Catatumbo emprendió una campaña de aprovechamiento de los productos perecederos para que no vayan a la caneca de la basura.
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Son 105 lideresas de Norte de Santander, comandadas por Alba Luz Trigos Gómez, nominada como Mujer Cafam, quienes recolectan frutas y verduras en avanzado estado de maduración en las plazas de mercado para distribuirlas a la población en condiciones de vulnerabilidad.
“La falta de comercialización de la hoja de coca genera una crisis en el Catatumbo donde la gente está atravesando por una difícil situación. En tal sentido, se trabaja con el programa Hambre Cero, de la presidencia de la República”, señaló.
“Yo no desperdicio, yo reciclo”: es el lema básico. Para tal fin, estas mujeres adelantan una campaña en las plazas de mercado y almacenes de cadena para recolectar aquellos productos de la canasta familiar con una acelerada descomposición con el fin de procesarlos y regalarlos a instituciones de beneficencia. Suscriben alianzas con supermercados, centros de acopio y depósitos donde se distribuyen las frutas y verduras para canalizar esos productos evitando el desperdicio.
“Ese programa de reciclaje de los alimentos perecederos mitiga el hambre de mucha gente en condiciones de vulnerabilidad”, agregó Trigos Gómez, directora de la Fundación.