Sentir ansiedad de manera ocasional es una parte normal de la vida, es decir, todos los seres humanos de alguna u otro forma han experimentado esta sensación.
Sin embargo, las personas con trastornos de ansiedad en un grado extremo, con frecuencia tienen preocupaciones, miedos intensos y persistentes, pensamientos negativos. Estos pueden provocar cambios en diferentes sistemas del cuerpo como sudoración excesiva, respiración acelerada, aumento del ritmo cardíaco, temblores, entre otros.
Estas situaciones suelen interferir en las actividades diarias, tanto en el plano personal como laboral, razón por la que muchas personas suelen ser estigmatizadas a nivel social, ya que es un trastorno poco comprendido.
No obstante, la ciencia ha demostrado que la ansiedad puede resultar beneficiosa para muchas personas, siempre y cuando no sea extrema ni derive en problemas psicológicos. (Ver gráfico)
La psicóloga cucuteña Narda Liliana Parra indicó que en algunas ocasiones las personas suelen confundir la ansiedad con el estrés, por lo que es importante diferenciarlos, ya que el primero es transitorio, mientras que la segunda en muchas ocasiones se vuelve crónica.
Parra destaca que para poder controlar este trastorno lo fundamental es identificar qué lo está generando, por lo que es importante asistir a terapia psicológica, ya que muchas personas a veces relacionan su ansiedad con situaciones o personas del común, pero detrás de esto hay algo más.
“Alguien puede decir que la ansiedad se la produce la presencia de su jefe, pero el jefe nunca detona ansiedad, porque si no todos nos angustiaríamos cuando esté el jefe presente. Lo que uno hace en terapia psicológica es descubrir qué le relaciona el jefe. Entonces uno va a la infancia de la persona y descubre que quizás tuvo una figura paterna demasiado estricta, maltratadora y cuando las personas crecen y está trabajando, y este jefe les recuerda esa figura, entonces es ahí cuando se les dispara de inmediato la ansiedad”, explicó.
La psicóloga manifiesta que es muy difícil que una persona haga una autoevaluación tan fuerte como para descubrir realmente que le genera esa ansiedad, ya que pueden ser muchos factores, por lo que, recomienda que nunca se automediquen sin tener alguna orden médica que así lo estipule.
De igual forma, indica que la ansiedad puede manifestarse en cualquier edad, incluso en un bebé recién nacido.
Aunque puede haber una predisposición genética para sufrir de este trastorno, todo dependerá del contexto para que pueda o no desarrollarse.
“La ansiedad puede producir caídas de cabello, puede también originar desórdenes menstruales, a nivel sexual puede causar eyaculación precoz y de ahí muchas cosas más como manchas en la piel, enfermedades psicosomáticas y puede incluso producir la muerte a través de un paro cardíaco”, mencionó Parra.