¿Cuál es la indicada?
No hay fórmulas matemáticas y exactas para decir si el perro o el gato es la mascota perfecta. Para Salazar todo se limita a un tema de empatía. Eso sí, cada grupo poblacional es más compatible con una raza o con otra.
Para las personas activas la recomendación es tener mascotas jóvenes, que requieren juego, ejercicio físico y su cuidado demanda más esfuerzo.
Para los adultos mayores o personas que tienen limitaciones de movilidad lo adecuado es tener a su lado un perro o un gato “más calmado, ya mayor”.
Infórmese: Tenga en cuenta las recomendaciones de los expertos al viajar con mascotas
Para quienes viven solos y permanecen mucho tiempo por fuera de la casa el ideal es un gato. Son independientes y autosuficientes.
Una mascota vuelve a las personas más cariñosas, afectuosas, solo basta escuchar la forma en la que les hablan a sus perros y gatos para constatarlo.
¿Deja salir a pasear a su gato?
Perros y gatos son auténticos exploradores. “Para los caninos es muy importante salir diariamente, gastar energía a nivel físico y mental”, cuenta Alejandra Mejía, médica veterinaria magíster en Etología de pequeñas especies, y agrega que si bien hay gatos que son juguetones y aventureros, son una especie que puede permanecer en un mismo espacio sin requerir del exterior.
Los felinos son más territoriales. María Soledad Solórzano, etóloga felina con más de 15 años de experiencia, lo explica: “La zona del gato está más limitada. Se acostumbra a un espacio y es allí donde se siente seguro. De hecho salir los puede estresar”.
Conocer el mundo y recorrerlo es entonces una experiencia distinta para ambos. Sin embargo, las actividades que realizan en el exterior sin supervisión comparten consecuencias muy similares.
“Se exponen a riesgos como atropellamiento, politrauma, envenenamiento. Además es probable que en el exterior tengan contacto con fauna silvestre como aves, insectos y mamíferos que son clave en el equilibrio ecosistémico. Nathalia Villada Betancur, activista ambiental, afirma que “algunos perros, pero sobre todo los gatos, tienen un instinto cazador muy desarrollado. Es común encontrar mamás zarigüeyas heridas por ambos”.
En ese sentido, el contacto con este tipo de fauna no afecta solo al medioambiente, sino que es peligroso para la mascota y el propietario. “Puede que la fauna no esté en óptimas condiciones de salud y lleve a su animal de compañía a contraer infecciones o enfermedades, incluso de índole zoonótico, es decir, que pueden afectar a los humanos, por ejemplo la leptospirosis”, señalan.
Los felinos que tiene en casa o que ve ocasionalmente en las calles son descendientes de una especie silvestre. Juan David Palacio Cardona, director del Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA), señala que perros y gatos están catalogados como “especies domésticas o de compañía según el Decreto 1608 de 1978 y la Ley 611 del 2000. No obstante, provienen de un ancestro común que es silvestre”.
Las prácticas de cacería de los felinos pueden llegar a desequilibrar el ecosistema, incluso a una pequeña escala: tomando en casa las arañas, cucarachas o lagartijas.
“Yo evitaría que cazaran. Controlar ese instinto es muy complicado, pero se puede lograr que disminuya enriqueciendo el ambiente con juguetes y trabajándolo desde cachorro”, concluye Villada Betancur.
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