
¡Oiga doña Pachita!, le regalo este accesorio en buena onda. Así ha recibido aretes de guadua, collares elaborados en concha de coco, piedras para la buena energía, pulseras y todo tipo de alhajas que acostumbran a ponerse las damas.
Francisca Fernández Pedraza vive en un mundo de fantasía y afirma querer morir en su ley, como artesana y luego de ver a su gremio próspero.
Esta cucuteña, de 57 años, vive en el barrio Cúcuta 75 en la ciudadela Juan Atalaya y tiene ocho hijos. Dos de ellos le siguieron los pasos a su mamá y decidieron dedicar su vida a la elaboración de artesanías.
Como buena motilona tiene los mil oficios y se ha desempeñado como enfermera, presidenta de juntas de acción comunal y líder de grupos de ancianos.
Hace más de 10 años, cuando se pensionó de enfermera, optó por dedicarse a explotar su pasión, la misma que la conquistó de niña en su época escolar.
Mirando un collar con una piedra de ágata verde, confesó que padece de un cáncer y le extirparon los ganglios de los brazos. Sin embargo, eso no ha sido impedimento para salirle al paso a cada prueba que le pone la vida.
Mire, yo soy una artesana made in Cúcuta y siempre he pensado que hay que mirar al presente con alegría para que el futuro esté cargado de éxitos.
A los niños y jóvenes con los que trabaja y a sus colegas artesanos, los motiva para no perder el impulso y ponerle un sello a cada producto.
Esta semana, al celebrarse el Día Nacional del Artesano (19 de marzo), fue la encargada de inaugurar la feria de los artesanos en la plazoleta contigua al centro comercial Ventura Plaza.
En diálogo con ella habló de sus vivencias y los sueños que quiere materializar.
¿Enfermera, artesana o líder comunal?
Trabajar con comunidad es difícil, pero estoy hecha para eso. Me han dado palo, pero continúo trabajando para la comunidad, ahora como artesana.
¿El encanto de las artesanías?
Está en el sello que le pone cada artesano a su obra. En pasar cada objeto del imaginario a la realidad.
¿Cuál es el fuerte de Cúcuta artesanalmente?
La arcilla. Lo que pasa es que con el paso de los años se ha industrializado ese proceso. Los tejidos es uno de los fuertes y hay artesanas que tejen y hacen bordados espectaculares. También está la bisutería y la filigrana. Además de las tallas en coco, bambú y totumo.
¿Qué significa el arte en su vida?
Alguna vez un poeta me dijo: “el arte para usted es salud”. Siento que es cierto, padezco de un cáncer y el arte me motiva a seguir adelante.
¿Qué artesanías elabora?
Guadua, bambú y fique. Hago lámparas, muñecas y bolsos tejidos. Aunque como consejera estoy dedicada a gestionar.
Por qué decide explorar su pasión por el arte cuando se jubila de enfermera?
Siendo enfermera vendía artesanías y cuando logré la pensión no quise quedarme en la casa sin hacer nada, soy una mujer activa y empecé a relacionarme con el gremio de los artesanos y me eligieron para ser su representante.
¿Por qué afirma que el arte debe inculcarse a temprana edad?
En la infancia es cuando se adquieren los valores que definen la personalidad del ser humano. Si se inculca la importancia de las manifestaciones artísticas en la vida del hombre seguramente se tendrán adultos más sensibles.
¿Cómo rescatar la identidad artesanal?
Estamos trabajando por recuperar la identidad de Cúcuta y convertirla en un lugar hecho a mano. Para lograrlo hay que hacer exposiciones y mostrar los productos que se confeccionan en la región. Siento que vamos por buen camino.
¿Qué les pide a los dirigentes políticos en el Día Nacional de los Artesanos?
Apoyo. Los artesanos necesitamos un sitio digno donde elaborar y comercializar las obras. Esperamos que la Alcaldía este año nos apruebe un corredor artesanal para vender y que la Secretaría de Cultura dé el visto bueno para hacer anualmente cuatro ferias.
¿Sueños a futuro?
Mi futuro es trabajar sin descanso por los artesanos. No me quiero ir de este mundo sin ver próspero al gremio.