Ante los recientes acontecimientos en los que los personeros oficiaron como garantes de las elecciones del domingo pasado, se acentuaron las intimidaciones en contra de los defensores de los derechos humanos en la provincia de Ocaña.
El presidente de la Asociación de Personeros del Catatumbo, Jorge Armando Bohórquez Lanzziano rechazó las amenazas proferidas en contra de sus homólogos y exigió la activación de la ruta de protección a los funcionarios del ministerio público.
Solicitó a los grupos alzados en armas verdaderos gestos de paz con el cese al fuego multilateral para lograr la reconciliación de los pueblos en una zona tan convulsionada como El Catatumbo.
Aseguró que la misión es velar por el respeto de los derechos fundamentales del hombre en todas las dimensiones y no entiende la persecución emprendida en contra de algunos miembros de la Asociación.
La situación más apremiante la viven los personeros de San Calixto, Yesid Gaona, quien teme regresar a esa población debido a los desmanes ocasionados por los manifestantes en su dependencia, y el de Hacarí, Javier Ascanio, obligado a abandonar la zona por las constantes intimidaciones.
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La alteración del orden público impide cumplir con la misión encomendada y en el caso de San Calixto las pérdidas son materiales, luego de la asonada donde los violentos proceden a incinerar el palacio municipal. Aparte del material electoral, vidrios de las ventanas, puertas, mobiliarios, archivos, documentación valiosa, computadores, fotocopiadoras y video cámaras fueron vandalizados.